Las fuerzas armadas de Estados Unidos han anunciado otro ataque mortal contra una embarcación acusada de traficar drogas en el océano Pacífico oriental. El incidente, que ocurrió hace apenas unas horas, sigue las huellas de otro ataque similar que se llevó a cabo en el Caribe, y que eleva la cifra de muertos a 128 …
Elige EU como su respuesta al ataque contra una posible nave de coca.

Las fuerzas armadas de Estados Unidos han anunciado otro ataque mortal contra una embarcación acusada de traficar drogas en el océano Pacífico oriental. El incidente, que ocurrió hace apenas unas horas, sigue las huellas de otro ataque similar que se llevó a cabo en el Caribe, y que eleva la cifra de muertos a 128 personas.
La declaración sobre el nuevo ataque fue hecha por un portavoz del Comando Sur de Estados Unidos, sin proporcionar detalles ni datos que respalden sus afirmaciones. Sin embargo, esto no ha detenido a los críticos de las políticas de seguridad Nacional de Estados Unidos, quienes señalan que la falta de transparencia y la ausencia de pruebas concretas sobre el impacto de estos ataques son una preocupación grave.
En un giro interesante, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, había declarado recientemente que “algunos de los principales narcotraficantes de cárteles” en la región habían decidido cesar todas sus operaciones debido a las acciones cinéticas realizadas por el gobierno de Trump. Sin embargo, Hegseth no proporcionó detalles ni datos que respaldaran su afirmación, y esto ha generado gran curiosidad entre los especialistas y los medios de comunicación.
La semana pasada, el Comando Sur estadounidense había informado que las víctimas del ataque en el Caribe y el océano Pacífico oriental ascendían a 126 personas. De estas, se estima que al menos 116 individuos murieron inmediatamente debido a los ataques, mientras que otros 10 personas están consideradas muertas porque los equipos de rescate no las localizaron después de un ataque.
El nuevo incidente es el segundo en ser reportado desde la redada en la que se capturó al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro. El presidente Donald Trump ha afirmado que Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles en América Latina, y ha justificado estos ataques como una necesaria intensificación para frenar el flujo de drogas. Sin embargo, su gobierno ha ofrecido pocas pruebas concretas para respaldar sus afirmaciones de haber matado a “narcoterroristas”, lo que ha generado gran duda sobre la efectividad y la legalidad de estas acciones.
El incidente del jueves eleva las preocupaciones sobre los ataques llevados a cabo por el gobierno estadounidense en la región. Los críticos señalan que estos ataques no solo ponen en riesgo la vida humana, sino que también minan la credibilidad de Estados Unidos como líder en la lucha contra el narcotráfico y la violencia en América Latina.






