Arzobispo de Nueva York llama a la unidad y a apoyar a las comunidades más vulnerables.

En una celebración solemne, miles de personas se reunieron frente al templo de Nueva York para presenciar la investidura del nuevo arzobispo de la ciudad: Mark J. Hicks. El cardenal retirado Timothy Dolan había presentado su renuncia en febrero de 2025, cumpliendo con el requisito mínimo de edad para tomar esta decisión, y Hicks asumió …

Arzobispo de Nueva York llama a la unidad y a apoyar a las comunidades más vulnerables.

En una celebración solemne, miles de personas se reunieron frente al templo de Nueva York para presenciar la investidura del nuevo arzobispo de la ciudad: Mark J. Hicks. El cardenal retirado Timothy Dolan había presentado su renuncia en febrero de 2025, cumpliendo con el requisito mínimo de edad para tomar esta decisión, y Hicks asumió oficialmente su cargo en una misa elaborada con coros que llenaron la catedral.

La elección de Hicks como nuevo arzobispo fue anunciada por el papa en diciembre del año anterior, cuando Dolan cumplió 75 años. El cardenal Christophe Pierre, nuncio apostólico en Estados Unidos, leyó la carta oficial del papa que declaraba a Hicks el nuevo líder espiritual de Nueva York. En un gesto de respeto hacia la diversidad cultural de la ciudad, Hicks pronunció algunos de sus comentarios en español, destacando la importancia de la comunidad hispana en la ciudad.

Hicks tiene una rica experiencia en la Iglesia, y su pasado como director de un programa de orfanatos administrado por la Iglesia en El Salvador lo convierte en un líder respetado. Durante cinco años, trabajó en este programa que abarcaba nueve países de América Latina y el Caribe. Su experiencia en la región le brindó una comprensión profunda de las necesidades y desafíos que enfrentan los pueblos católicos en América.

La investidura de Hicks como nuevo arzobispo de Nueva York es un momento significativo para la Iglesia católica en Estados Unidos. La ciudad de Nueva York es una de las más grandes y diversas del país, y su comunidad católica refleja esta riqueza cultural. Con su experiencia y compromiso con el servicio a los demás, Hicks está listo para liderar a la Iglesia en la ciudad y brindar orientación y apoyo a sus seguidores.

La investidura de Hicks también marca un nuevo capítulo en la historia de la diócesis de Nueva York. La catedral, que es uno de los lugares más emblemáticos del catolicismo en el país, será testigo de las decisiones y acciones del nuevo líder espiritual. La comunidad católica de la ciudad se prepara para trabajar junto a Hicks, apoyándolo en su misión de servicio y evangelización.

En este momento de cambio y renacimiento, la comunidad católica de Nueva York se une en torno al nuevo líder espiritual. Con su dedicación y compromiso con Dios, Hicks está listo para liderar a la Iglesia en la ciudad y brindar un ejemplo de amor y compasión a todos los que lo rodean.